Hablar de Vestige es hablar de una reinterpretación del mármol: una invitación a ir más allá de su perfección pulida y brillante en busca de una nueva sensibilidad, donde la textura cobra protagonismo y la imperfección se convierte en belleza. Una colección que rinde homenaje al paso del tiempo, reviviendo la verdadera esencia del material a través de superficies suavizadas y desgastadas por el paso del tiempo, con contornos redondeados e irregulares que evocan los adoquines clásicos.