De apariencia clara y reposada, Origen recoge la esencia de una piedra francesa de carácter calizo, reconocible por su suavidad gráfica y por ese movimiento casi acuoso que recorre la superficie con naturalidad. Sus ligeras variaciones tonales aportan fluidez al conjunto, creando piezas con matices propios sin perder una lectura armónica y equilibrada. El tono Marfil refuerza su luminosidad tranquila, ideal para espacios donde la materia acompaña sin imponerse. Su estética combina sencillez, calidez y una elegancia discreta, cercana a la piedra tradicional pero reinterpretada desde una mirada actual.